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El ameritado profesionista politécnico Ramiro Aguirre Garín ha difundido fotografías inéditas sobre el desastre provocado por los veneros que le escrituró el diablo a una empresa petrolera inglesa. Son impresionantes los daños causados a las aguas del Golfo de México. Lamentablemente es muy baja la conciencia sobre tan gigantesco problema ecológico causado por una empresa que tiene como único interés obtener ganancias. En general se muestra escaso interés sobre la necesidad de cuidar que se conserve la vida en nuestro planeta.
La población mundial paulatinamente ha llegado a valorar la importancia de conservar el medio natural donde se producen los hechos de la vida. Sabemos que es necesario promover la acción de todo el género humano para que el hombre se salve a sí mismo como especie biológica y logre acrecentar su propia civilización.
Las autoridades, los expertos, los estudiosos y diversos grupos sociales, ya han tomado conciencia, no sólo de los problemas de salud que la contaminación ambiental le causa al hombre, sino además, se comprenden con claridad los daños generales que esa contaminación le provoca al medio natural donde se desarrolla la vida. Existe preocupación por fomentar la educación ecológica.
A lo largo de un prolongado proceso de crecimiento del género humano, ha aumentado en cantidad y poder todo su instrumental tecnológico. Así el hombre se ha convertido en el elemento de la biósfera terrestre que actúa más enérgicamente en el desajuste del equilibrio ecológico. Con su actividad cada día a mayor velocidad altera el contenido del aire, del agua y la tierra.
Por la combustión de materias, calderas, motores y centrales de energía, se queman millones de toneladas de oxígeno y en esa misma proporción se liberan bióxido de carbono, sulfuros, hollín, cenizas volantes, humos y otras impurezas nocivas que alteran la composición del aire y en este caso la explotación de los energéticos arrojan al mar millones de toneladas de petróleo crudo que matan muchas especies acuáticas y crean otros problemas graves.
Los bosques se han talado irracionalmente y las zonas de selva se han reducido. La erosión y la salinización han destruido millones de tierras laborales y los experimentos con armas nucleares han elevado el grado de radioactividad atmosférica. Diversas actividades humanas son peligrosas para los ecosistemas naturales. La destrucción de la biósfera ha llegado a convertirse en una seria amenaza para la vida humana.
Con el sentido de asegurar la existencia futura del hombre, en nuestro país y en el mundo ha crecido la preocupación por conservar un ambiente saludable. Con tal propósito se han creado dependencias y organismos oficiales, civiles y sociales y se han formulado diversas leyes, reglamentos y normas. Todas sus aportaciones y otros conocimientos han de ordenarse en forma sistemática para crear conciencia ecológica.
Durante los últimos veinte años en nuestro país se han realizado diversas acciones para contribuir a mantener buenas condiciones ecológicas: fue creada una Secretaría de Estado encargada de cuidar la ecología. Se reformaron y adicionaron leyes y se crearon otras nuevas. Nuestro país será sede de una importante reunión mundial sobre el cambio climático y el calentamiento global. Pero a esas acciones es necesario agregarles una educación para crear conciencia sobre la necesidad de cuidar la biósfera.
El aire, el agua, la tierra y el sol no son patrimonio de un sólo grupo humano ni de una generación. Son partes esenciales del hábitat donde se desarrolla y evoluciona la vida en nuestro planeta. Esa vida viene de un largo proceso físico, químico y biológico. Constituye la biósfera que debe conservarse hoy y siempre. Ello implica elevar la conciencia ecológica humana, tarea que los mexicanos debemos realizar con responsabilidad en nuestro país.
vicenteoriarazo@yahoo.com.mx
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