Pobre en música la Revolución: Escorza
Sarahi Arellano
Notiecos/Colima.-
Durante la Revolución Mexicana, no se crearon muchas obras musicales, sin embargo la aportación de importantes exponentes realizaron a la misma al retomar antiguas melodías, aseguró el Subdirector del Centro Nacional de Investigación, documentación e información musical (Cenidim) del INBA, Juan José Escorza Carranza.
En su visita por la entidad para participar en el programa conmemorativo del bicentenario de la revolución mexicana que organiza la Corresponsalía Colima del Seminario de Cultura Mexicana, destacó algunos de los rasgos característicos de la música en dicha etapa de la historia del país.
En ese periodo los grandes músicos mexicanos contaban con una técnica y una influencia 100 por ciento europea, por lo que carecía de fundamentos de la música popular mexicana, sin embargo artistas como Manuel M Ponce, rescatan este particular e importante género musical, mismo que lo hacen de una manera rápida.
De esta forma, es que las bandas forman parte fundamental de los batallones militares, uno de los casos más representativos es el de la división a cargo de los hermanos Ardieta, originarios de Durango, quienes luego de los éxitos en batalla ofrecen a la virgen un festejó que incluía música de la banda, donde tocaron una de las versiones de La Adelita, motivo por el cual dicha tropa fue conocida como “Los Adelitos”.
Además, de esta emblemática canción, se retomaron otras melodías como la cucaracha, el abandonado, Jesusito, luz, el quelite, las tres pelonas, el adiós, entre otros corridos y marchas, muchos de los cuales despiertan aún polémica sobre su autor o los protagonistas de los mismos.
Existieron otras tropas como las encabezadas por Zapata, donde no se contaba con bandas, sino con trovadores.
Todos estos grupos y músicos se establecieron posteriormente en lugares representativos del centro del país, como Coyoacán, Xochimilco, la Alameda Central donde ofrecieron su repertorio.
En esa misma época, Manuel M. Ponce logró satisfacer a los gustos refinados a través de las bandas finas, pero continuó con su trabajo de recopilación de antiguas canciones, a las cuales les realizó arreglos, lo cual era raro en compositores con el talento y reconocimiento de dicho personaje.
Otro nombre representativo fue el de Tato, destacado por obras como La Borrachita y Adiós Chaparrita, además de que logró fundar una escuela de música que sobrevivió hasta alrededor de los años 40.
Por esa época -señaló el expositor quien además deleitó a los asistentes mostrado algunas de las piezas de las que hablo-, también se vivió en México la incorporación de otras influencias, especialmente la cubana, colombiana, estadunidense y argentina.
Uno de los representantes de esto fue Guti Cárdenas, cuyo modelo de canción e interpretación fue retomado por Agustín Lara, quien al fallecimiento de Cárdenas, se convirtió en el máximo exponente del género por ser el único que lo manejaba.
Otro rasgo importante de la música de la revolución vino de la mano con compositores como Carlos Chávez, quien destacó el indigenismo, este personaje fue alumno de Manuel M Ponce.
De esta forma señaló el expositor, es que la Revolución Mexicana ha jugado un papel fundamental en la música que se genera en el país.